El arranque de Cincuenta sombras más oscuras es divertido porque James Foley parece apostar a un tono autoparódico, Pero es solo un espejismo. Pasados esos primeros 15 minutos todo se torna bastante más solemne y monocorde hasta lo irritante.
Tras resistirse y hacerse desear, Anastasia aceptará volver con el enamoradizo multimillonario Christian , siempre y cuando este logre controlar su adicción a las perversiones sádicas.
Esta segunda entrega resulta incluso menos desafiante que la original. Anastasia se describe como una mujer fuerte e independiente, que quiere crecer en una editorial y no ser manipulada por el posesivo Christian.Hay enfrentamientos, con el jefe , la veterana mentora del protagonista y una joven ex amante de él dispuesta a todo por reconquistarlo.
Lo mejor del film es Dakota Johnson, quien no solo es dueña del punto de vista sino que sale airosa de las situaciones y parlamentos más absurdos, por momentos al borde del ridículo. Pero lo peor de la película no es su superficialidad y previsibilidad sino que carece por completo de erotismo. El pecado principal para un producto que se vende desde la audacia y la provocación.
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